Según el balance económico de 2009 elaborado por la Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento (aDeSe), el 53% de los productos de entretenimiento audiovisual e interactivo que se compran son videojuegos. Esto supone una facturación anual de unos 1.200 millones de euros en España y un consumo que nos sitúa en el cuarto puesto de venta de este producto tras Reino Unido, Francia y Alemania.