La web 2.0 ha llegado para quedarse. A las empresas, y en particular a las empresas turísticas, les proporciona un amplio abanico de posibilidades para mejorar su capacidad competitiva así como su capacidad de comercialización. A esas mejoras sin duda contribuye el saber cómo gestionar la reputación de la empresa en la red, el saber interactuar con los clientes y el saber aprovechar las acciones que se emprendan en las redes sociales.