La consolidación del cine y la televisión en 3D supone la mayor revolución del panorama audiovisual desde la llegada del color. La espectacularidad de las imágenes tridimensionales es la gran apuesta de Hollywood para aumentar la asistencia a los cines. Grandes directores como George Lucas, Steven Spielberg o James Cameron apoyan decididamente el cine estereoscópico y productores de animación como Pixar o Dreamworks hacen todos sus trabajos en 3D.